 | 44 óleos y 43 acuarelas dan prueba del apego de Cézanne por la Sainte-Victoire.
Al instalar su caballete cerca del
camino de la Marguerite, el artista elige el punto de
vista más elevado con respecto a la montaña. Volverá
allí varias veces, entre 1902 y 1906 para acabar los once
lienzos en óleo y diecisiete acuarelas, que hoy en día se
encuentran conservados en los grandes museos del mundo
o en colecciones privadas. En los primeros cuadros algunos
elementos del paisaje aún no se identifican: campos de
trigo, ruta de los Alpes, techos rojos de quintas y de la
fábrica eléctrica.
En febrero de 1904 Emile Bernard, acompaña a Cézanne
“al motivo”. «Era un lugar a dos kilómetros del taller con
vistas a un valle, al pie de la Sainte-Victoire, montaña
intrépida que no cesaba de pintar al agua y al óleo, y que
le llenaba de admiración.» Cézanne se instala frente a la
montaña con su caballete, sus lienzos, su caja de pinturas,
su paleta y sus pinceles. Se protege de la mirada de los
indiscretos con las sombrillas de paisajistas. A unos metros
de allí, pinta la cabaña de Jourdan. El 15 de octubre de 1906,
estalla una tormenta, Cézanne permanece varias horas
pintando bajo la lluvia. Un síncope lo fulmina. «Lo condujeron
a la calle Boulegon, en un carro de lavandero y dos hombres
lo subieron hasta su cama. Al día siguiente, en cuanto
amaneció, fue al jardín del taller de las Lauves para trabajar
en un retrato de Vallier bajo el tilo. Volvió moribundo… »
Cézanne deseaba morir pintando, murió una semana
después, durante la noche del 22 al 23 de octubre de 1906,
a consecuencia de una pleuresía. En el ámbito de su política
de valorización de los sitios de Cézanne, la ciudad de Aixen-
Provence ha llevado a cabo el acondicionamiento del
“terreno de los pintores” hoy en día inscrito en el perímetro
de la Posesión de la Marguerite. Frente a la montaña,
que desde ese panorama se convierte en un mascarón de
proa, 10 paneles reproducen las principales “Montaña
Sainte-Victoire” pintadas por Cézanne desde el camino de
la Marguerite. |